
La Diócesis de Buenaventura recibió con gozo la visita del Nuncio Apostólico en Colombia
Con gran alegría, la Diócesis de Buenaventura recibió la visita de Su Excelencia Reverendísima Monseñor Paolo Rudelli, Nuncio Apostólico en Colombia, como signo de cercanía y comunión con la Santa Sede.
En el marco de su recorrido pastoral, realizado el 21 de enero, Monseñor Rudelli llegó a la Iglesia Catedral San Buenaventura, donde fue acogido fraternalmente por nuestro Obispo, Monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, junto al presbiterio diocesano, seminaristas, comunidades religiosas, autoridades militares y de policía, autoridades civiles y el Pueblo Santo de Dios.
La presencia del Nuncio Apostólico entre nosotros se vivió como un signo visible de la cercanía del Papa León XIV con la Diócesis de Buenaventura y del amor de la Iglesia por este pueblo del Pacífico colombiano.
Durante su visita, Monseñor Rudelli compartió con los fieles un mensaje de renovación y esperanza, fortaleciendo los lazos de comunión eclesial y reafirmando la misión de la Iglesia de acompañar, animar y sostener a quienes anuncian el Evangelio en esta región. De manera especial, expresó su cercanía y respaldo a quienes han sido enviados a la misión diocesana en la Vicaría Cristo Redentor.
El encuentro culminó con la celebración de una Solemne Eucaristía Inculturada, en la cual se recordó el 54.º aniversario de la muerte de Monseñor Gerardo Valencia Cano, primer Obispo y Vicario Apostólico del entonces Vicariato de Buenaventura (1953–1972), conocido como “el hermano mayor”, cuyo legado pastoral y compromiso con los más necesitados continúan vivos en la historia y misión de nuestra Diócesis.












